P: ¿Cómo funciona la sedación oral?
Los niños con ansiedad excesiva posiblemente necesiten un medicamento administrado por vía oral más potente que el óxido nitroso. Varios medicamentos tienen un efecto sedante. Al elegir un medicamento, el dentista considerará el grado de ansiedad de su hijo, su capacidad para cooperar y el tratamiento que necesita.
Con la sedación oral, su hijo estará somnoliento pero puede despertarse de ser necesario y puede responder a ordenes sencillas. Pueden presentarse efectos secundarios leves como náuseas y vómitos.
Antes de asistir a una visita en la que su hijo recibirá sedación oral, debe recibir instrucciones acerca de lo que puede comer y beber, qué debe esperar y observar después del tratamiento. Posiblemente deba llevar a su hijo a casa después de la sedación. Su dentista también debe analizar de qué manera será vigilado su hijo mientras se encuentra sedado. Deberá permanecer en el consultorio durante un corto tiempo después del tratamiento odontológico para que los médicos se aseguren de que su hijo se ha recuperado completamente y descarten posibles complicaciones.
La sedación IV también conocida como “sedación consciente profunda”, no es tan accesible como otras técnicas de sedación consciente como la sedación consciente oral, pero es un tratamiento eficaz y seguro para los pacientes con ansiedad moderada a grave. El medicamento se administra directamente en el torrente sanguíneo del paciente y, por lo tanto, las principales ventajas de la sedación IV son:
1) Seda al paciente rápidamente. Los medicamentos administrados por vía oral tardan una hora o más en surtir efecto.
2) Si el paciente no recibe la sedación suficiente durante el tratamiento, el dentista puede administrar una mayor dosis del medicamento por vía intravenosa y el efecto será instantáneo.
3) Además, el paciente no recordará o recordará vagamente el tratamiento odontológico.
Antes, durante y después del tratamiento, el dentista que administra la sedación IV monitorizará la frecuencia cardíaca, la respiración y la presión arterial del paciente. Por lo general, los pacientes que reciben sedación IV no pueden abandonar el consultorio del dentista sin compañía.