Miami Children's Hospital
Local: 305-666-6511
Toll Free: 800-432-6837
My Kids Patient Portal
Search
Advanced Search

Servicios Médicos
In this section

Promoción y educación de la salud

Sugerencias para prevenir ahogamientos

     Bookmark and Share

La clave para evitar que un niño se ahogue es no quitarle los ojos de encima

No habrá gritos. No habrá salpicaduras ni chapoteo de agua. Sólo silencio.

Ese es el sonido de un niño que se ahoga.

 

“La mayor parte de las personas piensan que cuando un niño tiene problemas en el agua oirán algún ruido de desesperación. Pero no es así. El ahogamiento es silencioso —explicó el Dr. Jefry Biehler, director adjunto de Servicios de Trauma en el Miami Children’s Hospital—. En muchos casos, los padres están sentados cerca, leyendo o hablando. Y en un abrir y cerrar de ojos, sus vidas se alteran trágicamente para siempre”.

 

En 2007, el Departamento de Emergencia del Miami Children’s Hospital, el único centro de trauma pediátrico de la región hasta ese momento, recibió siete víctimas de ahogamiento. Dos murieron a causa de las lesiones sufridas. A escala nacional, el ahogamiento es la segunda causa de muerte relacionada con lesiones accidentales en niños de entre 1 y 14 años, que cobra la vida de 900 niños cada año.

 

Si bien los casos de ahogamiento pueden ocurrir en los lagos, canales y mares de Florida, el lugar más frecuente es la piscina familiar. “La mayoría de los casos de ahogamiento o casi ahogamiento que tratamos en el Departamento de Emergencia ocurren en las piscinas de los patios traseros”, comentó Brian Hannigan, especialista en prevención de lesiones de la División de Medicina Preventiva en el Miami Children’s Hospital, quien también es coordinador de Safe Kids para el condado de Miami-Dade. Safe Kids es una organización internacional dedicada a promover mensajes de seguridad para evitar lesiones. De acuerdo con Safe Kids Wordwide, la mayoría de los niños que se ahogan fueron vistos por última vez en el hogar, dejaron de estar a la vista durante menos cinco minutos y en el momento del ahogamiento estaban al cuidado de uno o ambos padres.

 

La Dra. Deise Granado-Villar, directora de la División de Medicina Preventiva y Pediatría de la Comunidad dijo: “La mejor forma de evitar un ahogamiento en la piscina sigue siendo la supervisión constante por parte de un adulto y la incorporación de niveles de protección para restringir el acceso a la piscina”.

 

“Las piscinas deberían ser equipadas con cubiertas para piscina y cercas de al menos cinco pies alrededor de todo el contorno, con una traba de cierre automático. Además, deberían colocarse candados y alarmas en todas las puertas y ventanas que conducen a la piscina”, dijo Hannigan.

 

Los padres no deben confiar en los juguetes flotadores de piscina para mantener a los niños seguros, ya que pueden perder aire o alejarse flotando de los nadadores inexpertos. Los niños que no saben nadar deben usar un chaleco salvavidas en todo momento, dentro y fuera de la piscina, y es necesario enseñar a todos los niños la importancia de no nadar nunca solos.

 

La mejor manera de mantener a sus niños seguros es no quitarles los ojos de encima. Rachel Perry (de Coral Gables), quien es madre de dos niños, declaró: “Si mi esposo o yo comenzamos a distraernos por leer algo o conversar mientras cuidamos a los niños en la pileta, uno de los dos le recuerda al otro que no debemos quitarles los ojos de encima. Nada que tengamos para hacer es más importante que la vida de los niños”.

 

Para determinar qué adulto estará al cuidado de los nadadores pequeños, el Miami Children’s Hospital y Safe Kids Worldwide han creado una tarjeta denominada “Water Watcher Card” (tarjeta del vigilante del agua). Los adultos pueden pasarse la gran tarjeta plastificada entre ellos durante un día de esparcimiento junto a una piscina para asegurarse de que al menos un adulto esté supervisando a los niños en el agua. Si desea recibir una tarjeta sin cargo, llame al 305-663-8476.